

Residencial María Belén
Residencial María Belén nació del cariño y vocación de una familia que continúa a cargo y presente cada día, que trabaja sin descanso para cumplir nuestro principal objetivo de brindar una mejor calidad de vida a los adultos mayores.
Un ambiente ameno y familiar los espera con las puertas abiertas, creando un espacio tranquilo y cómodo para que los abuelos se diviertan y socialicen con sus pares.
Ubicación céntrica, accesible y segura
Atendido por sus propios dueños
Ambiente familiar y muy tranquilo
Desde María Belén apuntamos a ser una gran familia, generando espacios de diversión y socialización constante planteando una dinámica donde los abuelos y familiares se sientan como en casa, participen de las actividades y se apropien de la misma en todo momento. Incentivando a que los abuelos realicen sus propias actividades o reuniones, desde encargarse de la biblioteca, organizar las exposiciones de arte para las fiestas, tomarse un café en el patio leyendo el diario o invitar a compartir una comida a un familiar u amigo.

La Casa
La arquitectura antigua de una típica casona de Cordón llena de historia al residencial, iluminado a través de las ventanas y la gran claraboya. Sala de estar, comedor y patio presentan un amplio y cómodo espacio donde los residentes disfrutan de las comidas y realizan las actividades que proponemos y las que ellos eligen.
La casa sumamente accesible se desarrolla toda en una sola planta, con habitaciones individuales y compartidas, todas adaptadas a sus residentes a quienes incentivamos a traer objetos de valor sentimental que les ayuden a visualizar el lugar como su propia casa.
El residencial posee:
Habitaciones compartidas e individuales
Baños adaptados para discapacitados
Accesibilidad, rampas y barandas
Patio con mesas y sillas
Estufa a leña en área común
Tv Cable y Futbol Uruguayo
Biblioteca y juegos de mesa
WiFi
Cámaras en áreas comunes
Llamadas locales libres
Diario los domingos


Actividades y Servicios
La comida como en casa
La cocinera se encarga de elaborar el menú, guiado por un nutricionista, que se adapta semana a semana, respetando los gustos y requerimientos de salud de cada residente. Los mimos a los abuelos jamás faltan: los días de lluvia se hacen presentes las tortas fritas o los pasteles, y las tortas o scones se cuelan en muchas meriendas.
Mantenerse siempre activos
Durante la semana ofrecemos variadas propuestas para que los abuelos se mantengan activos y animados. Las manualidades tienen un espacio en el taller de plástica, donde los abuelos dejan volar la imaginación y desarrollan la creatividad.
Por otra parte, las clases de yoga son una instancia perfecta para que cada residente se relaje y conecte consigo mismo, con el fin de fortalecer las emociones y un profundo sentido de tranquilidad.
Despertar todos los sentidos
Una de las actividades que más se disfruta es la Tangoterapia. El taller consiste en una sesión donde los residentes conectan con el género musical y se dejan llevar, no solo por sus movimientos corporales, sino por los recuerdos y las ganas de cantar.
Familiares y amigos están invitados a participar de todas las actividades, y de hecho los incentivamos a que así sea, porque creemos que su compañía, cuando es posible, es irreemplazable, y una parte valiosa del bienestar de sus seres queridos.
Un diferencial que tiene nuestra casa, y lo hace el gran equipo y amor que todos aquí dentro brindamos a los abuelos, es el ambiente alegre y lo constante de los festejos. En María Belén todos los años se tira la casa por la ventana, y no solo una vez, sino varias.
En fin de año organizamos la tradicional «Fiesta de Fin de Año» en la cual siempre hay espectáculos y asado, ya sea al horno o a la parrilla es un día especial; los días de la madre y el padre, abuelo y abuela tampoco lo dudamos y nuestra gran cocinera nos prepara ricos bocadillos; igual que en Hallowen donde encontramos otra escusa para festejar y donde como en todas las otras fiestas, los abuelos colaboran con la decoración y siempre disfrutando con la música y el baile al cual hasta el propio equipo nos sumamos.
«A base de atención y cariño apuntamos a ser una segunda casa para los abuelos y sus familiares, su segunda familia”

El equipo
Vocación y dedicación
El trato humano y el compañerismo son los valores que guían al equipo de trabajo y que se reflejan en el trato cálido que cada abuelo recibe. El equipo de cuidadoras es coordinado por la encargada general, Adriana, quien coordina el trabajo grupal y se asegura de que tanto la comunicación interna como la que se da con los familiares sea fluida.
María Belén tiene una característica invaluable: la de contar con una familia en la dirección. Diego, director de la casa, trabaja a la par con su madre, la Doctora Sylvia, quien a su vez ocupa la dirección técnica del residencial.
«Sentimos que el amor, el cuidado y la unión familiar se reflejan en el bienestar del día a día de los residentes.»
Habilitado por Ministerio de Salud Pública
Servicios
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Médico en dirección técnica
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Servicios de alimentación supervisado por nutricionista
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Talleres de actividades de estimulación cognitiva
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Podología
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Supervisión continua 24 hrs
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Fisioterapia
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Acompañamiento por Psicóloga de la casa
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Peluquería
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Habitaciones individuales y compartidas
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Futbol Uruguayo
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Llamadas Locales libres
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Timbres de Emergencia en instalaciones y habitaciones
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Videovigilancia en zonas comunes
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Ambientes con iluminación natural
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Baños para sillas de ruedas
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Espacios verdes
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TV Cable
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wi fi
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Yogaterapia
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Biblioteca
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Servicio de Diario El Pais y La Diaria
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Talleres de plástica
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Actividades lúdicas (bingo, juegos de cartas, etc.)
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Fiestas temáticas y cumpleaños
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Servicio de Cadetería
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Personal de Administración